Además de presentar una serie de recursos que le serán de vital importancia a los nuevos prospectos al ministerio, en este curso les hablaré de lo que se dejo de hablar con la regularidad que debiera seguir mencionando, y me refiero a la ética sexual en el ministerio. La palabra ética viene del vocablo griego que se define como: Carácter. Es la ciencia de la moralidad, entendiéndose por moralidad el conjunto de juicios que la gente hace referente a lo que es correcto o incorrecto, lo bueno o lo malo en las relaciones interiores o entre individuos.

Dicho de otra manera, la ética es un conocimiento con el que hemos adquirido compromiso y del que se deriva un comportamiento. La ética sexual de un líder cristiano gira en torno al compromiso que ha adquirido con su conocimiento respecto a la voluntad de Dios respecto a la pureza sexual. ¿Cuánto sabe usted al respecto, aparte de lo que ya está aprendiendo mediante este curso? Diría que ¿mucho o poco?

Entonces, con eso que usted sabe ahora adquiera un compromiso al punto de estar dispuesto a dar su vida. ¡Y luego asegúrese que de ese compromiso se derive un comportamiento que pueda enseñar y otros deseen imitar! Esto traerá un cambio en su vida, su ministerio y su entorno al que usted marcará, porque ya el entorno pervertido y maquillado ya no le marcará, para la gloria de Dios y bendición de su obra.

A eso le llamo trazar una línea que denomino: Convicción de pecado como la que vivió José. Génesis 39:9